
Caña con ruda: el ritual ancestral que se renueva cada 1° de agosto
Redacción NA
Cada 1° de agosto, miles de personas en Argentina y América Latina se suman a una costumbre ancestral: beber caña con ruda en ayunas para espantar los males del invierno, atraer la buena suerte y agradecer a la Pachamama. Este ritual, que tiene raíces en los pueblos originarios guaraníes, se mantiene vivo como un acto de fe, conexión con la tierra y renovación espiritual.
La preparación comienza el 24 de junio, Día de San Juan, para que el brebaje tenga tiempo de macerar y “cargar” su energía protectora. El paso a paso es simple:
En una botella o frasco de vidrio limpio, colocar hojas de ruda macho (de aroma intenso y hojas más grandes).
Agregar caña blanca (bebida alcohólica de entre 30° y 40°).
También puede usarse ginebra o aguardiente.
Opcionalmente, se puede sumar miel o romero, aunque la receta tradicional lleva solo ruda y caña.
Tapar el frasco repitiendo la frase: “Caña con ruda, contra el mal ayuda”.
Guardar en un lugar fresco y oscuro hasta el 1° de agosto.
Ese día, se recomienda tomar tres o siete sorbos en ayunas. Para muchos, este gesto representa un deseo: salud, prosperidad y protección para lo que viene. También se acostumbra a compartir un chorrito con la tierra como ofrenda a la Madre Tierra.
La caña con ruda es más que una bebida: es un legado cultural que une generaciones, saberes populares y espiritualidad. Año tras año, el ritual se renueva en sobremesas, fogones y encuentros familiares, reafirmando el vínculo con nuestras raíces y con la naturaleza que nos sostiene






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