Una científica argentina creó una “curita futurista” que podría cambiar el tratamiento de heridas complejas

Mikele Amondarain desarrolló un parche impreso en 3D con exosomas que busca acelerar la cicatrización y favorecer la regeneración de tejidos. El proyecto nació, en parte, a partir de la experiencia que atravesó junto a su padre durante años de tratamiento contra el cáncer.
Ciencia06/10/2026Redacción NARedacción NA

La ciencia argentina vuelve a ser protagonista con un desarrollo que despertó sorpresa en la televisión nacional. Mikele Amondarain, científica argentina de 33 años, presentó en el programa Otro día perdido, conducido por Mario Pergolini, un innovador parche regenerativo diseñado para tratar heridas complejas y de difícil cicatrización.

La investigadora contó que la idea estuvo marcada por una experiencia personal. Durante 14 años acompañó a su padre, quien atravesó un cáncer y múltiples internaciones y operaciones. Según explicó, después de tantos procedimientos sus heridas comenzaron a tener dificultades para cerrar debido al deterioro de la capacidad de regeneración de la piel.

A partir de esa experiencia, Amondarain orientó su trabajo hacia la medicina regenerativa. Estudió Genética en la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA) y posteriormente realizó su doctorado en el Instituto Fleni junto con el CONICET, etapa en la que comenzó a desarrollar el proyecto junto a su director de tesis, quien luego se convirtió en su socio.

image

Cómo funciona el desarrollo

El parche utiliza impresión 3D y exosomas, componentes vinculados a procesos de regeneración y respuesta antiinflamatoria. Amondarain explicó que los ensayos realizados hasta el momento indican que el desarrollo puede reducir aproximadamente a la mitad el tiempo necesario para el cierre de una herida.

El objetivo no es solamente acelerar la cicatrización. De acuerdo con lo explicado por la científica, el tratamiento busca lograr una regeneración de mayor calidad y se observó incluso crecimiento de cabello en las zonas tratadas durante los ensayos.

La tecnología está pensada especialmente para úlceras, escaras, quemaduras y otras heridas graves o de difícil cicatrización. También se analiza su posible aplicación en niños que padecen epidermólisis ampollosa, conocida popularmente como “piel de cristal” o “piel de mariposa”.

image

Todavía no está disponible para pacientes

Pese a los resultados obtenidos, el parche todavía no puede utilizarse como tratamiento médico en personas. El proyecto se encuentra en la etapa de ensayos preclínicos: ya se realizaron pruebas en células y animales, pero aún deben completarse estudios en modelos animales de mayor tamaño antes de avanzar hacia ensayos clínicos en humanos.

La científica manifestó además su intención de continuar desarrollando la tecnología en Argentina, aunque el proyecto también busca apoyo y financiamiento internacional para avanzar hacia las siguientes etapas.

La historia de Amondarain combina una experiencia familiar dolorosa con investigación científica y tecnología aplicada, en un desarrollo que todavía se encuentra en fase experimental pero que apunta a ofrecer nuevas alternativas para personas que enfrentan heridas cuya cicatrización representa un desafío médico.

image

Te puede interesar
Lo más visto
Recibilos todos los sábados en tu mail