Neuquén sumó su aporte al ambiente y apoyó la labor de la Fundación Garrahan

Solidaridad 02 de septiembre de 2021 Por Redacción
Provincia y municipios enviaron CPUs, teclados y monitores de computadoras para su reciclaje y consecuente aprovechamiento por parte de la entidad.
garraham fundacion

Distintos municipios con convenio adheridos al programa provincial de Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEEs), coordinado por la Subsecretaría de Ambiente, le hicieron llegar a la Fundación Garrahan 20 bolsones de un metro cúbico cada uno, con piezas de computadoras que quedaron en desuso y que serán recicladas por dicha institución.

La Fundación Garrahan fue concebida para canalizar las donaciones solidarias desde los más diversos sectores de la población, tanto hacia el Hospital de Niños porteño (que tiene el mismo nombre) como hacia otros centros asistenciales, ubicados en distintas provincias. Al mismo tiempo, la simbiosis con los organismos públicos hace que estos puedan disponer de la tecnología obsoleta sin dañar el ambiente.

Tal como se ha institucionalizado, la provincia realizó la recolección a través del programa RAEEs. Luego de su acopio en distintas localidades, se realizó la separación de CPUs, teclados y monitores que son los componentes que acepta la fundación para su posterior aprovechamiento. En tanto, la empresa estatal Corfone SA se ocupó de la logística del transporte.

Desde el Gobierno neuquino se recordó que los desechos de computadoras, teléfonos, monitores, equipos de audio, impresoras, etc. “aumentan en forma exponencial” debido -entre otras cosas- a que su tasa de obsolescencia y tiempo de vida útil son cada vez más acotados.

Explicaron, además, que la mala manipulación o tratamiento de estos residuos puede liberar sustancias tóxicas, que constituyen riesgos para la salud y el ambiente.

En Neuquén, la Ley Provincial N° 2.648 vino a establecer el conjunto de principios y obligaciones básicas para la Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), que contemplan precisamente la separación de estos residuos que ahora van rumbo a su reciclaje en la Fundación Garrahan.