“Da satisfacción hacer algo que si no se hace, no permitiría que esté habilitada la montaña”

Turismo 29 de julio de 2021 Por Pablo Campolongo
El gran trabajo de los maquinistas y trabajadores de Chapelco mantiene el Centro de Esquí en funcionamiento. El Gerente General Agustín Neiman nos cuenta cómo se logra y qué les representa.
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Las condiciones climáticas juegan una muy mala pasada a los amantes del esquí, ya que la ausencia de precipitaciones impide que haya ese manto blanco sobre la montaña. Pero no desalienta a los trabajadores de Chapelco, quienes con mucho esmero y amor por la montaña, dan todo y consiguen mantener habilitado el Centro de Esquí.

El Gerente Agustín Neiman explicó primero cómo se prepara el cerro para que empiece a funcionar, “apenas hay una nevada, se compacta la nieve para que dure más. Paralelamente se fabrica nieve, la nieve artificial de por sí dura más que la natural, es como que resiste más el calor y la lluvia”.

Pero las actuales condiciones plantean otro desafío, “ahora que hace rato que no tenemos nevadas, la poca nieve que hay se trabaja con las máquinas de noche, o una vez que cierra el centro de esquí se ponen a trabajar y ellos lo que hacen es buscar en los lugares donde hay un poco más de nieve y reponer en donde hay menos y se necesita. Es un trabajo que se hace con las máquinas pisapistas, con sus palas, se acarrea nieve y después se hace un frezado, para que cuando lleguen los esquiadores al otro día la pista esté lisita y lo más confortable posible”.

Por su parte, Neiman contó que “algo que tuvimos que hacer ahora, que es para estos años que hay realmente muy poca nieve, es transportar nieve de lugares donde hay más acumulación o de zonas con sombra. Eso se realiza de diferentes formas, hay partes que se palean a mano y se cargan en trineos o en una máquina en algún canasto. Es importante aclarar que, cuando se utilizan estos métodos, es porque hay muy poca nieve y una máquina al meterse en esos lugares, lo único que haría es remover y llegar hasta la tierra y lo que se intenta es que no tenga tierra, porque sino se derrite más rápido. Es por ello que hay cosas que hay que hacerlas de manera más artesanal. Lo movimientos se realizan de lugares cercanos y con eso se repone en donde el manto de nieve queda muy fino o en los lugares donde están los enganches de los medios de elevación, ya que estos están calculados para una cierta cantidad de nieve, así que al no haber, las sillas quedan muy altas para que la gente se pueda sentar”.

Una de las grandes preguntas es, cuánto hubiese durado el Centro de Esquí sin estas tareas, “si no se realizan trabajos de la montaña, ya sea moviendo y llevando en los lugares donde se va más rápido, no hay forma de mantener el estado de las pistas, hubiéramos durado cinco días sin mantenimiento. Éste sería el de las máquinas, sumado al que se realiza de manera manual”, comentó el Gerente.

Neiman no sólo contó cómo es la labor desde lo técnico, “para la gente que realiza la actividad, la verdad que todos lo ponemos todo, no importa agarrar una pala y mover nieve en ese momento, es parte del trabajo en la montaña. Y se hace sabiendo que el resultado es positivo para todos. Da satisfacción hacer algo que si no se hace, no permitiría que esté habilitada la montaña”.

El otro interrogante que a todos les preocupa es, cuánto se durará en estas condiciones, “depende mucho del día a día y de la temperatura que haya. Mientras se mantenga frío, nosotros podemos seguir, pero si le pegan varios días de calor, eso podría cambiar drásticamente, no hay una previsión. Tratamos de ir día a día, semana a semana y esperando alguna nevadita que mejore las condiciones, hasta que llegue una nevada más importante. Hoy seguimos fabricando nieve, ya que las temperaturas lo permiten en la zona de Rancho Grande, si bien no está habilitado, ponemos todo lo que podemos juntar, para que después con la ayuda de alguna nevada, podemos ponerla a disposición”.