Ocupación de lote en Villegas: ''El Honorable Concejo Deliberante sigue pensando que San Martín es un negocio inmobiliario''

Actualidad 16 de septiembre de 2020 Por Redacción
Ronaldo Estevez, el vecino que ocupó un terreno y empezó a construir una vivienda, manifiesta cómo se dieron los hechos y dice: ''voy a seguir las acciones que me permita mi poder ciudadano. Utilicé mis conocimientos, las herramientas y los caminos que me brinda el estado. Lamento que el Concejo Deliberante no me haya tomado en serio y haya utilizado esto como una estrategia política''.
ville y curru

Este es la historia del vecino que ocupó el lote lindero a Osecac, en Villegas y Curruhuinca, en sus propias palabras:

Quiero aclarar que no es una usurpación que es cuando alguien se mete a un lugar delimitado y con un uso particular, lo mío es una ocupación de un espacio público impracticable. Yo no cometí un delito, hice una contravención al juzgado de faltas.

Desde hace 8 años vivo en ese espacio lindero al lugar público en cuestión durante más de 20 años fue un basural, de alguna forma servía como paso para el barrio cantera. En un primer momento lo usé como patio. Después en la necesidad de apear los álamos empiezo a ver que el propietario no se hace cargo porque le corresponde al municipio, el municipio dice que le corresponde al propietario, entonces pienso en la situación de ese espacio. El año pasado tuve que pensar en resolver mi situación habitacional, vivo desde 2003 en San Martín, soy docente, pagué alquiler todos estos años, cobro un sueldo promedio que no me permite tener una proyección de una vivienda, estoy anotado en todos los planes del municipio y el procrear, el alquiler se lleva la mitad de mi sueldo, soy soltero con una hija, ninguna ayuda del estado me corresponde porque estoy mejor que otros y para los bancos no es suficiente para darme un crédito. En todo este tiempo limpié el lugar, hice una huerta orgánica, todo está expresado en el petitorio presentado al Concejo Deliberante. 

A través de un diálogo informal me entero que el colegio de ingenieros de Neuquén tenía la posibilidad de construir su espacio en este lugar, cuando advierto esta situación averiguo y entiendo que es una calle impracticable, que no tiene ningún tipo de uso y no se puede hacer nada para el uso público. Decido ocupar pacíficamente, sin violencia, este espacio que está pegado a la casa que yo alquilo. Aproveché una oportunidad que tenía al lado de mi casa.

En mi proceder hay una dimensión que está mal que es factible de crítica, que es construir sin el ,permiso de obras particulares. Por otro lado está un proceder que corresponde a cualquier ciudadano con derechos de pedir de manera formal a través de los organismos representativos la posibilidad de solucionar un problema habitacional. De pedir al Concejo Deliberante la exención de dominio sobre ese espacio público para poder solucionar mi problema, y para el municipio, de un espacio improductivo, lograr hacer un usufructo, porque yo le manifiesto al Concejo Deliberante legalizar mi situación, que el municipio me venda el espacio, lo que pago de alquiler lo destinaría en pagar el lote. Empiezo a confeccionar el petitorio y yo lo sustento tomando en cuenta los antecedentes en San Martín sobre la forma de solucionar ciertas cuestiones habitacionales, de las mismas características que estoy pidiendo.

Yo invito a los vecinos a recorrer la calle 27 donde se aloja este espacio, remitiéndose a la ordenanza Nº 34 de 1988, del digesto municipal que es de acceso público. Por un lado veo las distintas ordenanzas dando exención de espacios públicos, a particulares, a organismos municipales, o al mismo Osecac que como vecinos tenemos excelente relación. Y después hay otro antecedente, tal vez más criticable, que es que en San Martín y lo digo con conocimiento de causa, primero se construye y después se legaliza, porque a lo largo de los años se ha hecho inviable desde los organismos legislativos o ejecutivos, acceder a la vivienda. Hace 3 años hay vecinos que están construyendo en la ladera de la montaña, y yo tomo su antecedente.

Estoy construyendo una casa de madera de 40 m2 sobre un espacio de 70 m2 que tiene una utilidad de 150. Hay una parte donde Osecac pidiendo los permisos, hizo uso. No hay más que remitirse en las ordenanzas municipales.

Quiero que se entienda la parte buena de mi proceder que es haber utilizado las herramientas que me permite la carta orgánica municipal.

La Ordenanza Nº 3966 del año 2001 barrios Godoy, Julio Obeid, Vallejos se crearon sin tener posesión ni propiedad sobre la tierra. El Concejo Deliberante en 2001. se las transfiere a las personas que vivían ahí y fueron pagando su lote al municipio en cuotas. Se le permitió a estos vecinos regularizar su situación partiendo de una situación irregular. Yo no estoy en contra, pero ¿si él pudo, por qué yo no?

A partir de la denuncia de un particular el municipio se presenta me libra un acta, obras particulares me denuncia ante el juzgado de falta el 25 de agosto. El 29 se presentan en la esquina la gente de Guardias Ambientales, el secretario de Vivienda, el Director de Juntas Vecinales, a quienes les explico la situación. y les aclaro sobre la nota al Concejo Deliberante, me labran un acta, yo la firmo, no me resistí. Se para la obra y yo me presento ante el juez de faltas, hago un descargo, una rectificación y pido que se presente el juez, que lo hace el viernes pasado. El municipio actuó. Al día siguiente presento mi petitorio al Concejo Deliberante de manera formal por mesa de entrada, ese día el Concejo estaba movido por la denuncia judicial que es de público conocimiento. Presento mi nota y decido seguir la obra. Sólo lo hago 2 días porque el domingo aparece la nota en Realidad Sanmartinense, donde exponen parte de mi petitorio con cierta intencionalidad política, no sé a favor de quien.

El Concejo Deliberante en ningún momento me convocó a mi para decir vecino 'este petitorio es inviable' o 'no lo queremos escuchar' o 'usted no tiene derecho'. Nunca me dieron la alternativa de exponer mi situación, y a su vez se expide a través del mismo medio que hace la denuncia, ni siquiera me notifican a mi. El Concejo Deliberante no hizo alugar a cuestiones que están dentro del petitorio como la intervención de desarrollo social, el juez de menores, de los concejales para que vean como se dan las cosas. 

Y a mi se me presentan varias preguntas: ¿Por qué el Concejo Deliberante no me convocó para dar explicaciones, por qué no se presentó insitu, por qué deciden mediatizar la situación y no convocarme? No soy un vecino que está robando, ni cometí un delito, no dañé a ningún particular, ni a un vecino ocupando un espacio productivo, ni afectando a ningún organismo público, entonces, ¿por qué la mediatización de la situación a través de un  medio, para blanquear y quedar bien ante la opinión pública sobre un único individuo que sigue los caminos que le permite la carta orgánica? Y llama la atención la celeridad con la cual resolvieron y el tenor de la resolución que para mi tiene un trasfondo político. Hasta ahora el Concejo Deliberante está haciendo una utilidad política de esta situación. Entiendo que el Concejo está peleado con el poder Ejecutivo, pero en este caso soy un individuo. No pertenezco a un partido político, no me sostengo en ninguna organización social, no proclamo ni vengo para exigir de mala manera a quienes corresponde, no creo haber afectado los intereses particulares de ningún vecino en San Martín, me genera mucha duda en cuanto al proceder del Concejo Deliberante y la rapidez con que se expidió el juez de falta. Es raro que sea con esa celeridad en nuestro país y de la forma en que lo hace.

Las partes están utilizando esto políticamente para lavar su cara exponiéndome a mi frente a la opinión pública, cuando ellos en 20 años que hace que yo vivo acá, no pusieron interés en solucionar el problema habitacional.

Yo entiendo que los vecinos pueden no estar de acuerdo conmigo, y hay muchos que tienen la misma frustración que yo de no poder tener su propio techo.

El Honorable Concejo Deliberante sigue pensando que San Martín es un negocio inmobiliario y se olvidan que hoy en la ciudad vivimos un montón de personas que trabajamos, producimos y tenemos un sentimiento de pertenencia con la ciudad. El juez dictó una multa en mi contra imposible de pagar, pero hay instancias de apelación,la obra está parada no voy a seguir construyendo hasta que no logre regularizar la situación. Yo no busco que me regalen nada, ese espacio publico lo quiero pagar, pagar los impuestos y servicios como lo hice como los casi 20 años que hace que vivo en San Martín, entiendo el malestar de los vecinos, pero yo no puedo quedarme de brazos cruzados en mi casa esperando a algún día poder llegar al techo propio, soy un docente trabajador y quiero legalizar mi situación.

Yo voy a seguir las acciones que me permita mi poder ciudadano. Utilicé mis conocimientos, las herramientas y los caminos que me brinda el estado. Lamento que el Concejo Deliberante no me haya tomado en serio y haya utilizado esto como una estrategia política.

Boletín de noticias