Anticipan un invierno frío, seco y los ríos con muy poca agua

Actualidad 21 de marzo de 2022 Por Redacción
La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas asegura que este año la sequía será más intensa que el año anterior. A fines de abril bajarán los caudales.
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Con ese cuadro de situación la provincia de Neuquén comienza a transitar el otoño y el decimotercer año consecutivo de sequía, fenómeno que preocupa a las autoridades por todos los problemas que esto trae aparejado.
 
Como ya se informó, la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) ratificó la emergencia hídrica porque las condiciones no solo se mantienen sino que se profundizarán, lo que la obliga a tomar medidas drásticas para sobrellevar el problema climático. Una de ellas es reducir al mínimo los caudales de los ríos Limay y Neuquén a fines de abril. Así, por el Limay solo pasarán 167 metros cúbicos por segundo y por el Neuquén, aguas abajo del Chañar, solo 39.

“Son caudales ambientales en la emergencia hídrica que hemos declarado. Esto implica atender la situación de los recursos hídricos, fundamentalmente del EPAS, ya que tendrán que canalizar las tomas de agua del cauce principal hacia las bombas a los efectos que no queden vacías”, explicó el ingeniero Elías Sapag, presidente de la AIC a Radio y Televisión del Neuquén.

Dijo que estas recomendaciones ya las hicieron el miércoles pasado para tratar de que no se complique el suministro de agua, aunque reconoció que la restricción más dura será la de la energía eléctrica.

Indicó que la reducción de los caudales tiene por objetivo ahorrar el agua del invierno “que ya está calculado que va a ser seco y frío” durante los meses de mayo, junio y julio. “Esto nos permitirá pasar la temporada 22-23 y darles respuestas a las ciudades, al riego y a la industria, que dentro de ella está la petrolera y también va a ayudar a solucionar el problema eléctrico”, explicó.

No obstante, Sapag dijo que es necesario que los neuquinos hagan un uso prudente tanto del agua como de la energía. “Son pequeños usos y costumbres que debe tener cada familia no solo para cuidar el bolsillo, sino porque hay otro que lo va a necesitar”, reflexionó.

El titular de la AIC también se refirió a las concesiones hidroeléctricas y la discusión que se viene con el gobierno nacional por la administración de las represas.

“Evidentemente, hace 30 años que la Nación las administra pésimamente faltando a los derechos constitucionales por la seguridad de los ciudadanos de la República, no solo de los de Río Negro y Neuquén”, dijo en referencia a la crecida del 2006 a partir de la cual surgió el compromiso de construir una represa sobre el río Neuquén.

“Pero también faltaron a las leyes porque no le están pagando a las provincias las regalías propias de la hidroelectricidad y tampoco le pagaron a la AIC lo que le correspondería por contrato. Como administradores fracasaron totalmente”, se quejó.