Caminos olvidados

Municipal 20 de septiembre de 2021 Por Pablo Campolongo
La vieja ruta a Lolog no tiene mantenimiento, por lo que en algunas épocas del año es intransitable. Si la habilitaran se recuperaría otra vía de acceso y se sumaría un atractivo a San Martín de los Andes.
WhatsApp Image 2021-09-13 at 21.00.59 (1)
vehículo anegado en el viejo camino a Lolog Foto: cortesía Leo Tudanca

La provincia del Neuquén no se caracteriza por brindar buenos caminos, paradoja de un destino turístico. Se promociona el destino, pero la mayoría de sus rutas son de ripio y no todas tienen mantenimiento. Gran ejemplo es la ruta provincial N°49, la cual une la nacional N°40 y la N°237 y permitiría acortar distancias para llegar a los destinos cordilleranos. Pero no arreglan el puente del río Caleufu y no tiene mantenimiento, por lo que solamente la pueden utilizar los dueños de las estancias que allí se encuentran.

Una similar situación se vive en el camino viejo a Lolog. Es una ruta que une el barrio Ruca Hue y desemboca en la provincial N°62. La misma permitiría que en época estival, el tráfico al lago se descomprima desde los barrios altos, así como brindar un atractivo turístico, ya que los que llegan desde Junín podrían acceder directamente desde allí.

Pero no tiene mantenimiento y es casi intransitable. Este otoño/invierno, algunos intrépidos lo intentaron y quedaron varados, a menos que uno transite en 4x4. También es un camino que sólo utilizan los dueños de las estancias que allí se encuentran, así como amantes del mountainbike y corredores que disfrutan de caminos sin vehículos.

Detalles de quienes lo recorrieron cuentan que la vegetación creció tanto que en algunos pasajes casi se cierra. En tanto que hay pozos que se anegan y hacen casi imposible su tránsito. Allí incluso es donde en épocas de lluvias se recrean pequeñas lagunas.

Este camino olvidado parece carecer de jurisdicción, ya que vialidad provincial no lo mantiene y el municipio tampoco. Según registros, la provincia no lo tiene como uno de sus caminos, por lo que debería ser San Martín de los Andes quien lo arregle.