Mediante una iniciativa provincial de Educación, los estudiantes de primero a tercer año están convirtiendo los insultos en las paredes, el aislamiento durante los recreos y la hostilidad en las redes en oportunidades para crear espacios de convivencia seguros e inclusivos. A través de estrategias preventivas, la escuela técnica refuerza un ambiente respetuoso y armonioso para toda su comunidad educativa.