“Ecoleños de papel, calor reutilizado” arrasó en las redes sociales y obtuvo el cuarto puesto de la cuarta edición del Concurso Nacional Mentes Transformadoras

Actualidad 26 de noviembre de 2020 Por Redacción
Fue dentro del programa de innovación social más grande del país. El proyecto se basa en la fabricación de leños ecológicos, un insumo destinado a las familias del norte neuquino que no cuentan con gas natural, que busca resolver, a su vez, la escasez de leña existente en la zona y su costo de compra.
ecoleños chos malal

Lorena Colombo, trabajadora social de la Zona Sanitaria III y Coordinadora del Centro Provincial de Formación Permanente de Agentes Sanitarios del Ministerio de Salud de la provincia, junto a sus compañeros Belén Fuentes, médica veterinaria y coordinadora de Salud Ambiental; Leandro Páez, del Centro Provincial de Formación de Agentes Sanitarios; y Alejandra Parada, docente de la escuela de frontera de la zona, vivieron un día de mucha emoción y alegría el pasado viernes al saber que la comunidad los eligió como favoritos, a través de interacciones en las distintas redes sociales.

“Agradecemos mucho a toda la comunidad de Chos Malal y de la provincia del Neuquén por la cantidad de votos, reproducciones y comentarios que nos hicieron”, expresó Colombo y destacó que “gracias a ellos” quedaron entre los cuatro finalistas. Este año el concurso abrió una instancia de votación del público, a través de las distintas redes sociales. “Para todo el equipo de trabajo lo mejor fue ser seleccionado por la gente, porque el proyecto surge de una necesidad sentida en nuestra zona y da una solución concreta a muchas familias”, señaló la referente.

Fue un año de mucho trabajo y dedicación para el equipo que compitió a nivel nacional con más de 1.300 proyectos de innovación social. Finalmente, el 20 de noviembre el concurso llegó a su fin y tuvieron su ceremonia virtual de premiación con invitados especiales y bandas musicales.

De los 17 proyectos finalistas el jurado seleccionó a: Litro de luz (primer ganador nacional); Telgobit (segundo); Banco de anteojos (tercero); Ecoleños de papel (cuarto, por el voto de la comunidad); y una mención a la Incidencia Pública para Mujeres el ambiente y su futuro.

En relación con el premio obtenido, Lorena Colombo resaltó: “La mayor recompensa fue el reconocimiento de la gente”. Además, detalló que recibieron espacio pago en redes sociales para publicitar el proyecto, una beca para un postgrado en organizaciones sociales en la Universidad de Mar del Plata, materiales varios para marketing como gorras y bolsos, y participación en un proyecto de Mendoza.

Una vez finalizado el evento, los organizadores de la cuarta edición enviaron a través de sus redes sociales un reconocimiento a cada uno de los proyectos finalistas por inspirarlos a ser cada día un poquito mejores, por las propuestas y por las enseñanzas de vida.

Inspirados en la necesidad de cuidar el medio ambiente y reutilizar los Residuos Sólidos Urbanos (RSU), el equipo de profesionales de la Zona Sanitaria III, al norte de la provincia del Neuquén, comenzó a investigar sobre el tema y descubrió que con cartón, papel, hojas y desechos de carpintería podían crear ecoleños para calefacción.

Así fue que, a partir de las experiencias de leños ecológicos en otros lugares, desarrollaron este proyecto local que permite reutilizar RSU para convertirlos en energía que posibilita la calefacción de los hogares que no poseen gas natural y así disminuir la tala de árboles, un aliado ideal de las “estufas rusas”.

Cuando se dio a conocer el proyecto, la comunidad y distintas instituciones, comprendieron que los ecoleños representaban una solución frente a la escasez de leña en la zona, la desertificación del suelo y los costos de compra de la misma para la calefacción rural. Además, por otro lado, permitía reducir la cantidad de papel y cartón que es arrojado al basural local.

Una vez puesto en marcha, el trabajo avanzó, crecieron las ganas y la demanda. Se fue evaluando la mejor forma de hacer los leños ecológicos, las herramientas, el tiempo de reposo y secado, así como la duración del calor proporcionado por los mismos. También se fueron sumando varios actores para gestionar los recursos necesarios para poder implementar el proyecto.

Actualmente, se asociaron el Centro de Formación Profesional N° 7, que pone la mano de obra, el conocimiento para hacer una máquina prensadora y dicta el taller de soldadura; la municipalidad de Chos Malal presta su galpón para el acopio de material y de ecoleños hasta completar el proceso de secado; la secretaría de Planificación y Acción para el Desarrollo (COPADE); el INTA local, INTA Andacollo y el INTA de Bariloche;  la Asociación sin fines de lucro Proeco; la Fundación Alza tu Rostro de El Cholar; supermercados de Chos Malal y otros comercios que donan papel y cartón.

Durante este año el proyecto se socializó, se realizaron reuniones y capacitaciones, y el 19 de noviembre la Legislatura de la Provincia del Neuquén lo declaró de interés Legislativo por su carácter inédito y por posicionarse entre las 17 mejores propuestas de innovación social del país en el concurso Mentes Transformadoras.

“En esta nueva etapa del proyecto estamos conformándonos como Sociedad de Acciones Simplificada (SAS) para producir a escala, entregar a las familias de escasos recursos y también que aquellas personas que producen puedan tener un ingreso”, manifestó Colombo y precisó que, en un principio, el proyecto beneficiará a 12.000 personas y al medio ambiente, con la proyección de poder hacerlo escalable a otras provincias, Latinoamérica y el mundo entero.

Dentro de las acciones a futuro está contar con un lugar propio o prestado, donde dejar las herramientas y elementos bajo llave, y continuar sumando a toda la gente que quiera ser parte de este proyecto, ya sea colaborando con papel, cartón, aserrín, viruta. Todas las donaciones pueden hacerlas en la sede de la Zona Sanitaria III, ubicada en calles Sarmiento y Lamadrid, de la localidad de Chos Malal, o comunicarse al 2948-421433 o 421279.

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