En dos años de gestión, Figueroa redujo la deuda provincial en un 36%

Además, la provincia mantiene una buena calificación crediticia. Pagó 619 millones de dólares incluyendo intereses, amortización de capital y otros gastos asociados”.

Actualidad02/01/2026Redacción NARedacción NA
Figueroa
Figueroa

El gobierno de Rolando Figueroa pagó 619 millones de dólares incluyendo intereses, amortización de capital y otros gastos asociados, y consolidó así una fuerte reducción de los pasivos provinciales.

En paralelo, la gestión aumentó la inversión pública, lo que impactó no solo en términos de deuda sino también en la apertura y acceso a nuevos y créditos a tasas más convenientes.

En apenas dos años de gestión, la Provincia redujo el stock de deuda en un 36%, lo que equivale a una disminución de 447 millones de dólares, y mantuvo un stock total a noviembre de 2025 de 816 millones de dólares. 

Los datos fueron reconocidos por la agencia calificadora FIX SCR, que mantuvo la calificación crediticia de largo plazo de Neuquén en “BBB+(arg)”, ponderando la administración de gastos corrientes y activos, una posición de liquidez favorable, autonomía fiscal superior a la media y bajo riesgo de refinanciación. 

Desde diciembre de 2023, se impulsó una política orientada a ordenar las cuentas públicas, evitando la emisión de Letras del Tesoro que habían tensionado las finanzas provinciales y concentrándose en la cancelación anticipada de pasivos de corto plazo.  Se redujo así la deuda total a niveles equivalentes al 18,3% de los ingresos corrientes anualizados, uno de los más bajos de los últimos años.  

El informe de la calificadora destacó que las finanzas neuquinas se fortalecieron gracias a una más alta participación de ingresos propios, que representaron más del 80% de los ingresos corrientes, algo que estuvo acompañado por la reducción de las transferencias del gobierno nacional y consolidando autonomía fiscal.

Neuquén destinó más de 1.100 millones de dólares a amortización y obras de infraestructura, especialmente en rutas, escuelas, salud y seguridad, con más del 10% de los ingresos totales destinados a estas inversiones, en un contexto nacional de desfinanciamiento que obligó a golpear otras puertas.

“Mientras el país atraviesa tiempos de incertidumbre. Neuquén sigue de pie con una economía sólida, ordenada y en crecimiento”, aseguró Figueroa meses atrás y amplió: “Administramos con responsabilidad, planificamos con visión y cuidamos cada recurso”.

El gobernador destacó que la gestión pasó “de una provincia quebrada, con un atraso en infraestructura de más de 4.000 millones de dólares, a una provincia con superávit, en proceso de desendeudamiento y con obras en marcha”. 

“Lo más importante: ese superávit hoy se traduce en respuestas concretas para los neuquinos”, sostuvo.

La política de austeridad que permitió reducir gastos innecesarios y destinar los recursos de todos los neuquinos a sectores prioritarios como Educación, Salud, Seguridad e Infraestructura. 

Esa decisión política, sumada a la mayor contribución de las regalías que percibe Neuquén por el incremento de la actividad de Vaca Muerta permitió mayor autonomía fiscal, con recursos propios que representaron más del 80% de los ingresos corrientes y permitieron sostener el superávit -aunque menor al del año anterior-, a pesar de la caída del precio del petróleo.

Por otra parte, el orden fiscal permitió además renegociar obras, poner en marcha licitaciones estratégicas y priorizar inversiones que buscan movilizar a las economías regionales. 

En esta línea, fue clave para poder ejecutarlas y generar un círculo virtuoso de obras y reinversiones, el trabajo con los municipios y comisiones de fomento, con quiénes se firmaron los Pactos de Gobernanza I y II.

Te puede interesar
Lo más visto

Recibilos todos los sábados en tu mail