Se incendió su restaurante en San Martín de los Andes y volvió a cocinar desde su propia casa

Betty Casanova convirtió a La Fondue de Betty en un clásico de la ciudad durante décadas. Tras perder su histórico local en un incendio, decidió empezar de nuevo y creó Ave Fénix, donde continúa recibiendo comensales.
Ciudad07/10/2026Redacción NARedacción NA

La historia de uno de los restaurantes más tradicionales de San Martín de los Andes volvió a tomar protagonismo a nivel nacional. La revista Lugares de LA NACION contó la trayectoria de Betty Casanova, una de las figuras más reconocidas de la gastronomía local, y el particular camino que recorrió después de perder su restaurante en un incendio.

Casanova llegó a San Martín de los Andes en 1974 y comenzó su vínculo con la gastronomía junto a su esposo, Guillermo Fortina. Años después, en 1986, abrió La Fondue de Betty, un emprendimiento que con el tiempo se convirtió en un clásico para vecinos y turistas.

El restaurante tuvo distintas ubicaciones a lo largo de los años. Funcionó durante más de dos décadas en General Villegas y luego se trasladó a Obeid, donde permaneció otros siete años.

Fue precisamente ese último establecimiento, ubicado en una construcción de valor patrimonial, el que quedó destruido tras un incendio provocado por un cortocircuito a fines de 2024. El siniestro también significó la pérdida de obras de arte y parte de la vajilla que la familia había reunido durante años.

image

Un nuevo comienzo

Lejos de abandonar la actividad, Betty decidió volver a empezar. En 2025 abrió Ave Fénix en su propia casa, adaptando los espacios para continuar con una propuesta gastronómica más íntima y personalizada.

La fondue continúa siendo la especialidad de la casa. La propuesta incluye la versión clásica de quesos, una alternativa de carne acompañada por doce salsas y fondue de chocolate con frutas.

Según contó la propia Betty, el nuevo espacio mantiene una de las características que marcaron su trayectoria: el contacto directo con quienes llegan a comer. Su historia también está atravesada por generaciones de clientes: personas que conocieron el restaurante cuando eran chicos y que hoy regresan acompañadas por sus propios hijos.

Actualmente, Ave Fénix funciona todos los días con reserva previa, manteniendo viva una tradición gastronómica que forma parte de la historia de San Martín de los Andes.

image

Te puede interesar
Lo más visto
Recibilos todos los sábados en tu mail