Dos hermanos argentinos producen y exportan barbijos antibacterianos a Estados Unidos

Coronavirus 08 de julio de 2021 Por Redacción
Una compañía textil pasó de fabricar indumentaria para algunas de las firmas más prestigiosas del país a producir barbijos. Hoy es líder en el mercado local y acaba de firmar un convenio para vender sus productos al exterior.
stoper

Sebastián Sarasola, uno de los dueños de una empresa textil, cambió el rumbo de su trabajo, cuando en febrero de 2020 recibió el llamado de un empresario chino que le consultaba si podría producir barbijos ya que en su país las fábricas no daban a vasto. Cuando en Argentina, la pandemia del COVID-19 era un tema que parecía no afectar al país, este pedido lo sorprendió por completo.

Sin embargo, decidió que era una buena posibilidad de fabricar barbijos descartables y así, comenzaron a producirlos. Finalmente, la compra a China nunca se cerró pero ellos ya tenían la cantidad suficiente como para ofrecerlos en Argentina cuando el virus ingresó al país.

De esta manera, su empresa, reconocida por fabricar indumentaria para marcas premium, reformuló las prioridades y comenzó a confeccionar barbijos cada vez en mayor cantidad. Así nació Stoper, como una casualidad, un guiño del destino para reformular el camino y poder subsistir meses después. Hoy, la fábrica textil se convirtió en una especie de laboratorio, ya que allí se desarrolla un barbijo con nanopartículas germicidas que eliminan virus y bacterias.

Además de ser líder en la producción de barbijos, es pionera en la elaboración de todo tipo de elementos destinados a la protección para la salud como camisolines, mamelucos, ambos médicos, cubrecamillas y cofias que se distribuyen en distintos hospitales y clínicas tanto públicas como privadas.

Ahora, esta empresa textil, que logró reinventarse justo antes de la pandemia, exporta sus productos a Estados Unidos. “Fuimos seleccionados por JP Consulting, una empresa de Estados Unidos, que eligió nuestro producto porque lo considera el más seguro del mercado”, comenta José Sarasola, hermano y socio de Sebastián. Y agrega: “Las pruebas de laboratorio demuestran que el Stoper antibacteriano elimina virus y bacterias en un 99.997%, mientras que el resto de los barbijos tiene una capacidad inferior. Además resiste más de 40 lavados sin perder sus propiedades bactericidas”.

También, cuenta que para cubrir la demanda de Estados Unidos debieron fabricar diferentes prototipos hasta encontrar el adecuado, que fuese más resistente para lograr que las nanopartículas pudieran adherirse a la fibra y así brindar mayor protección. “Además nos exigieron que tengan elásticos regulables para que el cliente pueda adaptarlo al tamaño de su cara. Al principio fue un dolor de cabeza en cuanto a producción pero a fin de cuentas nos ayudó a tener el mejor barbijo del país”, aclara José.

Si bien es una empresa que logró modificar su realidad antes que otras de su rubro, admiten que, como consecuencia de la pandemia, perdieron mucho. Que vieron como tantos años de esfuerzo para construir su propia fábrica de indumentaria se desmoronaban ya que los clientes no sólo dejaron de comprar sino que, en muchos casos, ya no pagaron sus deudas. José Sarasola recuerda el mal momento que pasaron porque no tenían manera de financiarse y que estuvieron muy cerca de cerrar. Sin embargo, Stoper les brindó esa segunda oportunidad.

Cuando estaba en auge la utilización de los barbijos descartables y pasaron de costar de $10 a $100 en pocos días se nos ocurrió fabricar un barbijo de tela, reutilizable, para no tener que estar gastando plata todos los días en los descartables, que no sólo son muy caros sino también contaminan el medioambiente”, cuenta José.

Así, la fábrica continuó expandiéndose con la creación del nuevo Stoper antibacteriano, que tiene una duración de 40 lavados, es decir 10 meses de uso intensivo sin necesidad de cambiarlo. En la actualidad, llevan vendidos más de un millón de máscaras reutilizables, posicionándose dentro de los líderes del segmento, cuidando a sus clientes y abasteciendo laboratorios, hospitales y centros de salud. Hoy están a la venta en todas las farmacias del país, y también pueden adquirirse en su tienda online o en Mercado Libre.

“Tenemos previsto que la pandemia pase pronto, que en pocos meses el grueso de la población ya no tenga que usar barbijo. Pero siempre habrá un grupo de gente de riesgo que va a preferir utilizarlo de forma regular para prevenir otro tipo de enfermedades, no sólo el COVID. Incluso cuando se está resfriado o con malestar, sería óptimo salir a la calle con barbijo para cuidar a los vecinos”, concluye.

La empresa textil, que comenzó fabricando tímidamente estos productos descartables, mientras continuaban con la confección de indumentaria, jamás imaginó que meses después lograría mantenerse en pie y ser una de las pioneras en el país. A veces animarse a nuevos desafíos puede ser la clave para resurgir. Este es uno de esos casos.
 

Origen: https://www.infobae.com/inhouse/2021/07/05/como-dos-hermanos-argentinos-lograron-reinventarse-y-hoy-exportan-barbijos-antibacterianos-a-eeuu/